miércoles, 9 de julio de 2008

RECURSOS CATEQUESIS

ESTRELLITA
(MARÍA TERESA BUDGE- ADAPTACIÓN)


Era muy pequeña y estaba perdida en la inmensidad del cielo. Su luz no alcanzaba a llegar hasta el fin de la tierra. Estrellita se llamaba y tenía un corazón y cinco puntitas luminosas; pero ella sufría de pena porque sabía que no era útil, que de nada servía, puesto que no alumbraba nada y nadie en el mundo gozaba de su luz.
Un día caminó por toda la bóveda celestial mirando a las otras estrellas enormes que, al anochecer, quedaban como lámparas encendidas colgando del espacio, y eran otros dones maravillosos de Dios para la alegría del hombre.
Llegó hasta lo más alto del cielo para ver a Dios y expuso su queja. Él le dijo:
- Mostras tener un hermoso corazón al querer ser útil a otros, pero sos muy pequeñita y vas a tener que esperar muchos años para que tu luz alcance a llegar a la tierra, a no ser…
- ¿A no ser qué?- interrumpió Estrellita
- A no ser que quisieras dejar el cielo, bajar ala tierra y ver qué cosas de bien podés hacer allí. Tal vez así creces y llegues a ser una estrella de verdad
- ¿Podría baja ahora?
-Sí, pero mucho cuidado con lo que haces. Mira que si malgastas tus dones o perdés tu luz, ya no vas a poder volver al cielo.
Estrellita dio las gracias a la señora Luna, prometió ser buena y juiciosa. De pronto se sintió en medio de un remolino oscuro y bajó a la tierra.
Escuchó voces y risas de niños porque estaban prendiendo fuegos artificiales.
De pronto, se produjo un gran silencio. El cometa más bonito, con una larga cola de fuego y que debía durar encendida varios minutos, no quería prender. Los fósforos se apagaban al momento. Los niños más chiquitos comenzaban a ponerse tristes y llorar.
Estrellita no lo pensó ni un segundo, se acercó al cometa y en un instante este se encendió con una luz hermosa. El cometa parecía de verdad, su cola iluminaba duró mucho tiempo.
Estrellita, en su dicha por ayudar a los chicos, no se dio cuenta que había perdido una de sus hermosas puntas de luz.¿Sería eso lo que la señora Luna le había dicho sobre no malgastar sus dones?...Siguió andando y llegó a la orilla del mar, allí se quedó dormida.
Despertó con frío y con susto. Llovía atrozmente y se acercaba la noche, oscuro el cielo con nubarrones negros. El mar rugía furioso…
Estrellita miró hacia arriba buscando una luz.
¿Dónde estaba la Luna? ¿Dónde las estrellas?. ..
Estrellita no sabía hacia donde ir, cuando oyó unas voces que parecían salir del mismo mar.
Dos hombres conversaban muy preocupados, uno tenía una linterna y alumbraba una escalera de caracol.
- No pude arreglarla, se rompió la máquina
- ¿Y qué vamos a hacer?- decía el otro- Mira, la noche ya está encima, ¿y no oís la tormenta? ¡Cuántos se van a matar!’El mar está muy peligroso!
Los dos hombres comenzaron a subir la escalera.
Estrellita los siguió.
- Es inútil, no podemos hacer nada. Mañana morirá mucha gente en la playa.
- ¡Ah!-exclamó Estrellita, pero ninguno de los dos hombres la escuchó. Se dio cuenta que estaba en un faro; esa luz era la luz salvadora, la que indicaba el peligro de la costa, la que daba esperanza en medio de la noche, la que mostraba el camino
En un instante se acercó al enorme ojo de cristal: como por milagro se hizo la luz, más clara y más potente que nunca.
- La luz nunca había tenido tanta fuerza- dijo el guardafaro-, menos mal que se arregló a tiempo…, mira ese buque iba derecho a estrellarse.
Estrellita se quedó otro ratito allá arriba y pudo ver las maniobras que hacía el buque en peligro, pero al mirarse así misma vio que había perdido una de sus puntas.
Como llovía tanto, Estrellita quiso quedase bajo el abrigo de un techo.
Vio una luz roja y fue hacia ahí. Pronto se dio cuenta que era el farol de un hombre sentado al lado de las vías del tren envuelto en frazadas. Ella se acomodó en la manta y trató de dormir.
De pronto, el hombre se puso nervioso porque su farol se había apagado. El sacó una caja de fósforos y quiso encenderlo. Uno a uno, el viento fue apagándolos. El hombre puso cara de espanto y comenzó a correr desesperado
-¿Qué voy a hacer? –exclamó- ,¡ya siento venir el tren!
Estrellita miró hacia donde el corría y vio a lo lejos una luz que se acercaba a gran velocidad.
Estrellita tuvo el tiempo preciso de alcanzar al hombre y tocar su farol. El hombre levantó el farol y una luz grande y firme pasó a través del vidrio rojo, proyectando la señal que quería el maquinista. El tren disminuyó enseguida la velocidad pero Estrellita no supo nada más porque se escondió debajo de la manta del hombre que acariciaba el farol, mientras lo miraba con ojos asombrados.
El hombre comenzó a anda, y pasado un tiempo, que a Estrellita le pareció muy largo, llegaron a una casita. El hombre empujó la puerta y se quitó la manta.
En la pieza había una mujer anciana acostada en una cama, en otro rincón, dos nenes dormían juntos, y al lado del fuego apagado de un brasero, una mujer joven cortaba un pedazo de pan.
- ¡Qué noche más negra! – dijo el hombre - , pero aquí hace tanto frío como afuera. ¿No hay fuego?
- No hay – contestó la mujer - se acabó la leña
- ¿Se acabó?
- Queda un poco, pero está toda mojada ¿querés un pedazo de pan?
- No sé lo que daría por algo caliente – dijo el hombre -, estoy helado
- Mi mamá también se quejó del fío y los chicos se durmieron sin comer, yo te esperaba a vos pero…
- Pero qué…
- No he podido encender el fuego
Estrellita miraba al hombre y se condolió al verlo temblando de frío; miró también a la mujer que estaba en la cama y tosía y a los niños.
Entonces, despacito se acercó al brasero apagado. Una llamita azul se asomó entre las cenizas
- Mira – exclamó la mujer - ¡Se ha encendido!
- Déjame: Esta noche presencie un milagro en mi farol; ya te voy a contar. Estoy seguro que ahora encendería el mismo hielo.
Y así fue: Ardió la leña como si estuviera empapada en querosén. Al instante un hermoso fuego calentaba la pieza y hacía hervir la olla de caldo.
- Es algo del cielo – decía la mujer - ; fíjate que los chicos llegaron contando lo que sucedió con los fuegos artificiales.
- Yo no vi nada-dijo el más pequeño
- Pero yo te conté – contestó el más grande
Estrellita miró al chico y se dio cuenta, con espanto, que el chico era ciego. Una nube blanquecina y opaca cubría sus pupilas
- Te repito – siguió la mujer- que es algo del cielo. Mira que anoche llegas contando cómo se encendió tu farol y un rato después los vecinos contaron lo que pasó en el faro. Y ahora este fuego que no se apaga
- ¿Cómo es el fuego mamá?
- ¡Hijo!, quizás hoy sea un día milagroso y el Señor quiere concederte la gracia de que veas.
Abrazó a su hijo con mucho amor. Estrellita se sintió conmovida con la fe de la madre, ella se acercó hasta el niño y lo besó en la frente.
- ¡Qué linda sos, mamá! – exclamó el nene
La mujer siguió arrodillada con las manos juntas rezando. Sentía la fuerza del misterio a su alrededor, y, cuando pudo hablar otra vez, fue para decir, a la vez que señalaba la puerta:
- ¡Mire!...
Ella creyó ver una pequeña luz que salía de la casa
Estrellita salió entristecida. En sólo pocas horas había donado sus cinco puntitas de luz; se había movido entre un reducido número de personas y a cada paso había encontrado algo para remediar ¿Qué no pasaría en el mundo entero?
Estrellita iba pensando, atravesó el pueblo y llegó hasta la puerta de una parroquia.
Entró; no había nadie. A un lado del altar colgaba una lamparita con aceite, la llama eterna que nunca se apaga, velando la presencia de Jesús.
La pequeña llama de la lámpara comenzó a chisporrotear y se apagó. ¿Cómo podía suceder eso?...Estrellita al momento, salió para tratar de hacer venir a alguien; no había nadie en la calle, ni en la sacristía ¿Qué hacer?...¿Cómo podía ella llenar el depósito y encender de nuevo la luz?
Se miró a sí misma y se dio cuenta que se había ido desmembrando y que sólo le quedaba el centro, es decir su corazón.
- Señor mío - dijo - , Tú que todo lo diste por los hombres, que te hiciste una hostia pequeña para quedarte con nosotros, para estar al alcance de todos, sólo tienes de compañera, día y noche, a la luz de tu lámpara que nadie puede venir a encender; a mí sólo me queda el corazón, pero te lo doy, Señor, feliz de que e convierta para Ti en la pequeña llama de Tu Sagrario.
No supo más porque todo giró a su alrededor y ella pensó que desaparecía del mundo.
Sin embargo, esa misma tarde, dos pescadores del pueblo miraron al cielo maravillados con la hermosura de una estrella, que, según ellos, nunca habían visto aparecer tan temprano.
Cuando se hizo de noche, Estrellita comenzó a comprender. Estaba cerca de Dios que decía:
Bien has hecho, Estrellita, y ahora serás para siempre una estrella de verdad.
Es hermoso dar alegría a los niños, ser útil a los demás, cooperar en los trabajos de otros ser generosos y humildes, conmoverse ante el dolor ajeno, prestar ayuda, y sobre todo, ser agradecida con su Creador y sacrificar para su gloria el propio corazón.
- Mirá tu obra, Estrellita
Y ella miró hacia la tierra. Los chicos felices, el faro dando confianza y seguridad, la familia alegre, el dichoso niño de ojos azules.
Y en el silencio de la parroquia oscilante de amor y ternura, una pequeña luz, hermosa como una plegaria y suave como una caricia
Estrellita sintió una gran felicidad. Y es por eso que en el brillo de una fiesta, en la luz de las lámparas, en la llama del fuego y en los ojos de los niños, hay siempre un bello resplandor que parece encerrar un pedacito de estrella, para mostrarnos, en todo y en todos, la presencia de Jesús




















MISA DE CIERRE DEL PRIMER PERÍODO DEL AÑO
COLEGIO MARÍA INMACULADA

AÑO 2007


Ambientación:
Hoy el Señor nos convoca, junto a su Palabra y a la Eucaristía, para celebrar la finalización de esta primera etapa, hemos compartido un camino de fe. En este tiempo pudimos reconocernos como miembros de una misma familia, hijos de un Padre Bueno, que nos acompaña siempre y nos enseña a vivir en libertad
Nos ponemos de pie para comenzar esta celebración.


Cantamos: … “Vienen con alegría”

Introducción:
Agradezcamos al Señor, el trabajo cotidiano, los logros obtenidos, el que nos haya sostenido en los momentos difíciles, de desconsuelo y desesperanza.
Pidámosle fortaleza y templanza para mirar el pasado recorrido a su lado y para poder proyectar, junto a Él, todos los días.

1° Lectura:
Dios nos eligió, a cada uno de nosotros, para que lo anunciemos. Él nos acompaña, por amor, para que continuemos nuestro camino


Salmo 33
- Respondemos a la Palabra de Dios cantando juntos el salmo 33


Evangelio: Jn
La fe, es un don que nos regala Dios, que nos ayuda a creer que “Jesús es la luz del mundo”
Nos ponemos de pie y disponemos nuestro corazón para escuchar al Señor que nos habla.
Cantamos el aleluya..


Gesto: Lectura del cuento “Estrellita” ( María Teresa Budge- Adaptación)

Hemos trabajado todos juntos este cuento que nos quiere enseñar la importancia de ser luz para otros y que la insignificancia o la grandeza de una persona sólo se mide por las obras que es capaz de hacer.
Jesús, quien se entregó por amor a nosotros, nos enseña el camino de la grandeza, el amor y la misericordia.
En Jesús y con Jesús todo camino se hace posible de transitar, porque Él nos acompaña y sostiene

Los chicos de tercer ciclo pasarán a mostrar el trabajo realizado junto a 1º y 2º ciclo
Ellos pusieron nombre, cosas y acciones a cada parte del cuento



Oración de los fieles:

A cada intención respondemos: “Señor, que seamos instrumentos de tu amor” (Cantamos…)

- Por la Iglesia que vive de la Eucaristía, para que anunciemos y manifestemos con más fuerza y alegría a Jesús. (Oremos)

- Por las familias, para que sean lugares de diálogo y encuentro (Oremos)

- Por todos los que sufren, por quienes no conocen a Dios, los que están solos, por quienes padecen necesidades; para que puedan comprender que, en Vos Señor, está el consuelo y el sentido de sus vidas.( Oremos)

- Para que todos nosotros, viviendo la Palabra de Dios, permanezcamos como fieles testigos de la vida cristiana. (Oremos)

- Por cada uno de nosotros, por nuestros familiares y amigos, para que, fortalecidos por la oración y la Eucaristía, vivamos confiados en Dios, que no abandona lo que ama . (Oremos)


Ofrendas:
- El amor es una entrega mutua, Dios se ofreció primero.
La cena es el encuentro de los que terminan su día, pobres, cansados, incompletos, pero juntos. Por eso las angustias y los fracasos ya no importan, porque la alegría por el encuentro es mucho más fuerte.

En este momento hacemos entrega de nuestras vidas para que sean transformadas por el Señor.
Presentamos al Altar junto al Pan y el Vino el trabajo realizado

Llevamos también al Altar para ser bendecidos:
Los recordatorios que serán entregados a los chicos.
Primero: Un corazón que simboliza la amistad con Jesús
Segundo: Los signos del Bautismo que hablan de la presencia de Dios en cada uno de nosotros, sus hijos
Tercero: La Palabra, que nos acompaña, guía y consuela
Cuarto: Decenarios, para contemplar la vida de Jesús
Quinto: Pan y Vino, que nos ayudan a fortalecernos en el camino de seguimiento de Jesús y nos ayudan a ser comunidad
Sexto: Una cruz que simboliza la Alianza de Dios con su pueblo, que hoy va a ser renovada en cada uno de ellos













Cantamos: “Al Altar del Señor”
Comunión
Jesús sabe que el amor necesita presencia y por eso allí, en la Última Cena, se nos regala en la Eucaristía. Quiso quedarse con nosotros en el Pan y el Vino, para que podamos vivir alimentados de Su amor.
Cantamos..... Como Cristo nos amó

Después de haber compartido la Eucaristía, cantamos como oración
Dios está aquí / “M” es la inicial








Despedida:
Él nos alimentó con su amor, su Palabra, su presencia y su gracia: para que nosotros nos convirtamos en pan. Es ahora el momento de hacer lo mismo con los demás; “ser pan para otros”, partirnos y darnos a aquellos que nos necesitan.
Así resonarán en nuestros oídos las palabras de Jesús a sus amigos “Hagan esto en memoria Mía”
Nos despedimos cantando… Canto a María




























1. - Por la Iglesia que vive de la Eucaristía, para que anunciemos y manifestemos con más fuerza y alegría a Jesús. (Oremos)







2. - Por las familias, para que sean lugares de diálogo y encuentro (Oremos)








3. - Por todos los que sufren, por quienes no conocen a Dios, los que están solos, por quienes padecen necesidades; para que puedan comprender que, en Vos Señor, está el consuelo y el sentido de sus vidas.( Oremos)






4. - Para que todos nosotros, viviendo la Palabra de Dios, permanezcamos como fieles testigos de la vida cristiana. (Oremos)








5. - Por cada uno de nosotros, por nuestros familiares y amigos, para que, fortalecidos por la oración y la Eucaristía, vivamos confiados en Dios, que no abandona lo que ama . (Oremos)

No hay comentarios: